Poder aprender", el pódcast que te ayuda a aprender idiomas, hobbies y skills de manera más efectiva. Acá hablamos sobre hábitos de aprendizaje, práctica deliberada y estrategias para aprender mejor. Mi nombre es Walter Freiberg y te invito a desarrollar tu poder de aprender para alcanzar tus metas personales y profesionales. Los errores forman parte de cualquier proceso de aprendizaje. Todos nos equivocamos al intentar cosas nuevas, pero no todos reaccionamos de la misma manera ante esos errores. La forma en que lo interpretamos y lo que hacemos después de cometerlos puede marcar una diferencia muy grande en nuestro progreso. ¿Se trata siempre de intentar cometer pocos errores o ningún error? ¿Qué podemos aprender de los errores en el ajedrez, en los idiomas y en la música? ¿Cómo podemos cambiar nuestra actitud frente a los errores para usarlos a nuestro favor? Estas son algunas de las preguntas que exploramos en el episodio número 87 de "Poder aprender" En este episodio, vamos a hablar sobre qué hacer con los errores en tres áreas en particular que van a ser los idiomas, la música y el ajedrez. Esto también aplica a otras disciplinas y a otros campos del saber y de la práctica de habilidades, pero elegí en este caso estas tres cosas porque son cosas que a mí me gustan y en las que tengo algo de experiencia. Empecemos con los errores en los idiomas. Típicamente, cuando pensamos en errores al aprender un idioma, estamos pensando en la producción del idioma y no tanto en la comprensión. Cuando hablamos de producción, estamos refiriéndonos a escribir o a hablar. Y la mayoría de la gente, hay que decirlo, está interesada en hablar el idioma que está aprendiendo. Cuando estamos practicando un idioma, necesitamos algún tipo de sistema que nos dé feedback, que nos dé una retroalimentación sobre eso que estamos haciendo. Entonces necesitamos, en primer lugar, identificar los errores que cometemos cuando estamos hablando. Hay distintas formas de hacerlo. Podemos hacerlo de manera individual, nosotros mismos, o podemos contar con el apoyo de un profesor o de un grupo que nos va a dar información sobre eso. El objetivo acá no va a ser practicar o hablar el idioma sin errores. El objetivo va a tener que ver con utilizar esos errores como una puerta al aprendizaje nuevo, como algo que nos permita ir reduciendolós y ganar más conocimiento sobre el uso del idioma. Hay personas que de verdad tienen una muy buena experiencia con apps, con Duolingo o con apps de inteligencia artificial, y que les gusta recibir correcciones en esta modalidad. Hay veces en que preferimos trabajar con una persona, con un profesor, con un tutor o con un coach y pedimos las correcciones o pedimos el feedback a la otra persona, tenemos una conversación Cuando hablamos de la práctica con errores -que va a ser toda la práctica, porque no hay una práctica sin errores- vamos a estar hablando de correcciones inmediatas o correcciones diferidas. Por ejemplo, si estoy hablando con otra persona, alguien me señala el error en el momento, o puede ser que lo escriba, que tome una nota y que me lo comunique o me lo comparta después. Ahí tenemos dos formas de utilizar los errores en la práctica del idioma. Podemos, ya sea recibir una corrección inmediata o una corrección diferida. Va a haber casos en los que nos va a resultar mejor que nos digan en el momento y otras veces acabamos a preferir en cambio que no nos interrumpan, ya sea para no cortar el flujo de la conversación o para no hacernos sentir un poquito mal. Hay una cuestión también ahí a veces de amor propio, de autoestima, cuando alguien nos dice que nos equivocamos o nos da una corrección, puede ser que nos sintamos como un poco menos perfectos y a todos nos pasa. Al mismo tiempo, creo que tenemos que ver cómo eso nos impacta, ya sea en el hecho de recibir una corrección ahí en este momento o después. Yo creo que es importante y es necesario aprender a recibir correcciones, aprender a recibir f porque de otra manera no hay progreso posible, es muy difícil. Y, al mismo tiempo, evaluar qué formas nos funcionan mejor, qué maneras nos sientan bien en cada momento. Una vez que tenemos estos errores identificados, y cuando tenemos las correcciones, el feedback, necesitamos también una forma de revisarlos. Puede ser que tengamos un sistema en marcha para registrarlos, que puede ser nosotros mismos. Grabamos, por ejemplo, una conversación o nos grabamos hablando, grabamos un video y después lo analizamos o grabamos una clase y después la analizamos. O puede ser que otra persona esté tipeando o escriba, nos dé un análisis de nuestros errores. Y, el segundo paso, va a ser nosotros revisarlos, que alguien nos... nos explique o tal vez puede ser una inteligencia artificial también, a veces, si no tenemos una persona que nos pueda decir por qué eso es un error o cuál sería una forma más natural cuando estamos hablando de aprendizaje de un idioma. Y necesitamos revisar eso no una sola vez, sino varias veces porque cometer un error y que alguien nos dé una corrección, en general, no suele ser suficiente para incorporar la nueva forma. Por eso necesitamos instancias de repaso en las que vamos a volver a ver eso. Sigamos ahora con los errores en la práctica musical. Como estudiante de piano en su momento, yo tenía esta experiencia de practicar durante horas y horas, y a veces parecía que la cosa no iba para ningún lado. Resulta que practicar mucho no siempre nos garantiza una mejora. Necesitamos poder identificar cuáles son los errores técnicos que estamos cometiendo, los errores de interpretación. Acá también hay un lugar para la autoevaluación y para las grabaciones. Pienso que en el aprendizaje de la música, ya sea canto, guitarra, otro instrumento musical esto de grabarse y escucharse, aunque resulte incómodo, puede ser una buena forma de mejorar la forma, el modo en que lidiamos con los errores y utilizarnos en nuestro beneficio. Una vez más, no es importante solamente tocar y practicar en el instrumento, sino también detenernos un momento, analizar esto que está sucediendo, analizar los errores y con eso poder empezar a reducirlos. Si no nos detenemos a analizar eso que no estamos haciendo como nos gustaría, vamos a seguir repitiendoló y vamos a seguir haciendoló de la misma forma. Necesitamos también tener paciencia en este proceso. Tener paciencia con nosotros mismos, con el tiempo y el proceso de aprendizaje. Recordarnos que, en la música, también van a aparecer estos errores y que cuando vamos repitiendo de forma deliberada y a conciencia un pasaje, una parte que a nosotros nos cuesta, que nos resulta desafiante, eso nos ayuda a ir puliendoló de a poco y a ir limando las asperezas. Hay un libro que me encanta que se llama "The Musician's Way. A Guide to Practice, Performance and Wellness", que está escrito por Gerald Klickstein que era un guitarrista y especialmente es un pedagogo y se dedica a la enseñanza de música y de buena práctica musical. Y es un experto en eso y educador musical de renombre. Y tiene este libro, "The Musician's Way", en que habla bastante sobre esto, cómo utilizar los errores para poder practicar de una manera más efectiva, para practicar una pieza musical de manera más efectiva. Y ahí habla sobre distintas técnicas, incluyendo, por ejemplo, esto de tener cierto criterio para decidir cuando aprendimos un pasaje. Por ejemplo, algo como... si estoy practicando una frase de ocho compases. El criterio puede ser hacerlo tres veces seguidas sin cometer ningún error, sin trastrabillar de una forma que me resulté satisfactoria. Y ahí podemos decir: "okay, esto ya lo aprendí", y puedo pasar al siguiente pasaje. Esa es una manera muy simple de decirlo. En cualquier caso, les recomiendo este libro, si pueden conseguirlo. Me parece un muy buen recurso para la práctica musical, y hay que decir que también en el aprendizaje de un instrumento, el aprendizaje del canto, también hay una gran parte que tiene que ahora con cómo aprendemos a lidiar y a gestionar los errores que van ir apareciendo, errores técnicos, errores de interpretación, errores de muchas índoles y de todo tipo. Y hay maneras para que la experiencia no sea tan abrumadora, de estar practicando muchas cosas al mismo tiempo. Entonces podemos limitar eso, por ejemplo, estudiar un aspecto de de una pieza como el ritmo o la melodía, etcétera. En tercer lugar me gustaría hablar sobre el ajedrez. Es algo de lo que no he hablado mucho acá en este pódcast. Y... en el ajedrez, una forma simple de determinar quién es el que gana, no siempre es así, pero suele ser el que comete menos errores graves. La persona que comete menos errores suele ganar. Obviamente, siempre y cuando la otra persona pueda identificar cuáles son esos errores y pueda explotarlos y pueda aprovecharlos. Si jugamos con alta precisión, no vamos a dar la oportunidad a la otra persona para explotar debilidades o cosas así, ¿no?. Y una de de las herramientas claves para una persona que está aprendiendo a jugar al ajedrez es el análisis de partidas. Obviamente que hay todo un lugar para aprender la teoría, para aprender aperturas, medio juego, finales, aprender táctica, aprender estrategia. Hay muchísimos libros. Hoy en día hay software hay apps, hay sitios web. Podemos aprender con YouTube, etcétera. Y, al mismo tiempo, necesitamos analizar nuestras propias partidas. Cuando jugamos una partida, poder identificar a dónde fue... si perdimos, por ejemplo, especialmente cuando perdemos una partida, poder identificar cuáles son los errores que cometimos y tratar de aprender de eso. Porque si no aprendemos de esos errores, vamos a estar condenados otra vez a repetirlos. Y en el ajedrez hay mucho de... hay como esquemas de posiciones o ciertos patrones o ciertas estructuras de peones. Hay temas, a veces temas tácticos o en los finales hay ciertos tipos de posiciones también. Y necesitamos poder incorporar ese repertorio nuevo. Necesitamos poder... ir aprendiendo y ampliando esa cantidad de posiciones que puede parecer abrumadora y que puede haber muchísimas combinaciones. Todos los jugadores que aprendemos y todos los... quienes jugamos al ajedrez estamos en la misma situación. Entonces yo, lo que observo es que los buenos jugadores, en general, cuando pierden una partida, lo tienen como un sistema incorporado. Lo que hacen es volver, miran la partida, incluso aunque sean solamente 30 segundos, o aunque sea un minuto, volver a revisar la partida. Y si usan un motor de análisis en la computadora o lo hacen por su cuenta, tal vez es más fácil hoy en día con un motor de análisis como con alguna asistencia de la computadora, de software, le permite identificar cuál... dónde está el error cuando perdemos, ¿no? Lo podemos hacer también cuando ganamos, pero en general, es más fructífero cuando perdemos. Que ahí tal vez hay más oportunidad de aprender porque, bueno, hay más errores cuando perdemos. No siempre. A veces ganamos también por cuestiones fortuitas o porque cometimos errores, pero el oponente cometió más errores, o tal vez nosotros supimos aprovecharlos y el oponente no. En fin, el punto es cuando terminamos esa partida, tomarnos ese momento para tratar de aprender. Y yo tengo que decir que con los años yo me acostumbré a jugar ritmo rápido, partidas rápidas. Tres minutos, por ejemplo, es uno de mis ritmos preferidos o tres minutos con un segundo de incremento o dos segundos de incremento para cada jugador. Y a veces podés estar jugando varias y varias partidas en, no sé, 10 minutos, media hora y sucede que veces está esta tentación: no tengo tiempo para analizar". Perdí. Me quedé como un poco enojado, quiero tomarme la revancha y paso a la siguiente partida. Yo he caído en eso y creo que es algo que nos pasa bastante. Y lo que veo en jugadores más avanzados es que tienen como un hábito, esto de poder... de tomar, crear ese tiempo para analizar. Aunque sea mirar un par de momentos en la partida donde hubo errores graves y a ver qué podían haber hecho distinto. Aprender de esa situación. Y eso es lo que permite, en el futuro, cuando aparezca una situación similar, hacer algo distinto. Porque la solución no está en jugar una nueva partida y tratar de tener suerte, porque si no me detengo a reflexionar y a analizar, es posible que sea un punto ciego y que sea algo que no, no puedo manejar y que no entiendo, algo que escapa a mi comprensión. Entonces, necesito esa instancia del análisis. Cuando lo incorporamos en nuestra rutina, es algo que yo todavía necesito hacer y que no lo tengo incorporado, pero que veo que, si lo incorporara más en los momentos en los que juego, yo sé que mi nivel de habilidad en el ajedrez aumentaría muchísimo, porque dejaría de cometer los errores típicos de mi ranking, de mi nivel actual En la medida en que voy eliminando, reduciendo esos errores, voy subiendo de nivel y me voy encontrando con jugadores que tienen cada vez menos errores porque se tomaron el tiempo de analizar sus partidas y se tomaron el tiempo de analizar qué es lo que no estaba funcionando. Es así como vamos subiendo de nivel, en mi opinion. Por último, me gustaría ver alguna similitudes. Creo que hay patrones en lo que tiene que ver con los idiomas, con la música, con el ajedrez, también con otras cosas. Los errores, en mi opinión, son inevitables en cualquier tipo de práctica y la forma en que nosotros los abordamos va a variar un montón. Como veíamos hay ocasiones, a veces de atacar ese error, de observarlo en tiempo real, inmediatamente. A veces podemos tener un registro y lo vemos más tarde. Suele pasar a veces también que si dejamos pasar mucho tiempo, tal vez nos olvidamos o se nos van las ganas de analizar eso. Como, por ejemplo, con una partida de ajedrez, ¿no? Si no lo veo inmediatamente después, tal vez queda ahí en la base de datos, pero después quizás, no me da ganas de observarlo. O si tengo una clase de conversación en el idioma, si no lo observo y no lo repaso al final de la clase con mi profe, puede ser que después me olvide el contexto y ya no tenga tanta efectividad como podría haber tenido. Lo mismo en la música. Si estoy tomando una clase, si estoy practicando por mi cuenta. Si no me tomo el momento ahí de grabarlo y de escucharlo, estoy practicando sin grabarlo y sin registrarlo, bueno, en primer lugar, no voy a tener ahí un material para poder analizar. Y... y también puede ser que que esté cayendo en la ilusión de que está todo bien. A veces sucede también, especialmente con la práctica de un instrumento musical que decimos: "okay, voy grabarlo más adelante cuando esté mejor". Puede pasar también con otras cosas con los idiomas, ¿no? Que decimos: "no... me da vergüenza grabarme ahora. Voy a esperar unas semanas o unos meses o un año cuando tenga un mejor nivel de habilidad ahí sí, voy a grabar". Y lo que sucede es que para llegar ese mejor nivel, necesitamos la instancia de la grabación y del análisis. Yo creo que esto de la conciencia sobre los errores y la práctica deliberada también cuando tenemos oportunidad de hacerlo según lo que estemos desarrollando, puede ser muy, muy útil para poder ir reduciendo estos errores. Van a seguir apareciendo y van a formar parte de la práctica. Es una cuestión simplemente de aprender a trabajar con ellos. Por otro lado, el feedback externo siempre es necesario. Y cuando digo externo, no necesariamente estoy hablando de un profesor o de otra persona. Cuando yo me estoy grabando, tocando el piano con el celular o cuando yo me estoy grabando con un video con una selfie, un video de selfie o estoy grabando el audio nada más. Ese sería un figure back externo. O sea, lo estoy capturando desde afuera y necesito eso porque cuando yo estoy practicando una pieza en el piano, no puedo autoanalizarme en ese momento. No puedo tomar conciencia, porque están pasando otras cosas. Lo mismo si estoy hablando, cuando estoy jugando la partida de ajedrez, en ese momento no tengo, no tengo la energía y el ancho de banda mentales como para poder ocuparme de eso. Entonces, el feedback que tenemos, que puede venir también de una persona o puede venir de un programa o de una inteligencia artificial va a ser clave para también para identificar errores que no podemos ver. A veces puede ser que esto de yo mirar mi vídeo practicando piano puede ser que no sea capaz de reconocer cosas que no están bien y que me gustaría cambiar, ahí si voy a necesitar la mirada experta o un poco más experta, que tenga más experiencia de un profesor de alguien que tiene que tenga más experiencia que nosotros. A veces lo puedo identificar yo mismo. Si cargo en ChatGPT una transcripción de una conversación que tuve en alemán o en inglés, me puede dar información sobre errores que cometí, por ejemplo, errores de conjugación y ese tipo de cosas. Lo mismo con el ajedrez, ¿no? Cuando estamos usando software, algún tipo de análisis con software para identificar errores, lo podemos usar con... con algún tipo de software en algún tipo de... de habilidades. En otras quizá no tanto o un poco menos, como puede ser el aprendizaje de un instrumento, ¿no? Cuando estoy aprendiendo piano, estoy aprendiendo guitarra. Puede ser que haya herramientas de ese tipo y yo no las... no las conozco. Tal vez hay herramientas de inteligencia artificial hoy por hoy que ofrecen algo de eso. Y tengo la sensación también de que puede ser útil o puede ser quizás más interesante aún que en las otras habilidades de las que hablé, contar con una mirada humana y con un ojo. No digo que en los idiomas, en el ajedrez no lo sea, solamente que hay cosas que tal vez podemos tercerizar en la inteligencia artificial que tienen que ver más con cuestiones más tangibles, como cuando tenemos un texto o un audio para procesar y tenemos las palabras o las jugadas en una partida de ajedrez versus una interpretación musical que puede ser un poco más subjetivo y un poco, eh... puede tener como un poco más de... de matices. Ya sabemos que los errores forman parte del aprendizaje y están presentes en nuestras sesiones de práctica. No son los errores en sí los que determinan nuestro éxito o fracaso, sino la actitud que tomamos frente a ellos. Hoy vimos como en áreas tan distintas como los idiomas, la música y el ajedrez, los errores pueden convertirse en una herramienta poderosa. Es simplemente cuestión de tener presente que podemos usarlos para analizarlos y enriquecer nuestros conocimientos y habilidades. Cuando dejamos de tenerle miedo a los errores y empezamos a verlos como señales de aprendizaje todo empieza a cambiar para mejor. Aprender no se trata de evitar los errores a toda costa, sino de cometer errores y aprender de ellos. Sin análisis, los errores nos frenan, pero con análisis nos impulsan hacia adelante. Podés escuchar "Poder aprender" en las principales plataformas de pódcast y en YouTube. También te invito a suscribirte al newsletter semanal en poderaprender.com para enterarte de los nuevos episodios del pódcast y otras novedades para aprender mejor. En redes sociales podés buscar este pódcast como "poder aprender". Encontrá todos los links en la descripción. Y, si te gusta mucho, si te sirve el contenido del pódcast, te invito a dejar una reseña y una calificación de cinco estrellas en Spotify o Apple pódcasts para que estos episodios lleguen a más personas y que más gente pueda aprender mejor. Eso es todo por ahora. Nos vemos en un próximo episodio. Sigan aprendiendo y acuérdense de practicar bien.